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Las formaciones en hostelería (cursos de cocina, gestión hostelera, panadería) tienen una doble función. Por un lado, los beneficiarios pueden utilizar sus conocimientos en su vida cotidiana y, por otro lado, encontrarán más fácilmente un empleo en un sector que con frecuencia carece de mano de obra cualificada en los PVD. Las salidas laborales más frecuentes en este sector en la actualidad son en primer lugar, los restaurantes y hoteles; después, los especialistas en comidas preparadas, las panaderías y pastelerías; finalmente, los hospitales, las empresas y los snack.
Estos programas de capacitación son generalmente difíciles de llevar a cabo puesto que son por lo general muy costosos (particularmente las formaciones industriales y hosteleras). Basta con comparar los presupuestos oficiales dedicados a la enseñanza técnica en Europa para comprender que resulta casi imposible a los países en vías de desarrollo alcanzar los niveles requeridos y poder seguir la evolución de una tecnología en constante evolución. Sin embargo, existen unas soluciones para llegar a la auto-suficiencia como lo demuestra nuestra colaboración con la Fundación Al-Kafaát, en el Líbano.
Al-Kafaàt: Un punto de partida para toda la vida
Creada en 1957, la Fundación Al-Kafaàt es una organización que tiene como misión rehabilitar a jóvenes con dificultades sociales mediante una formación profesional.
El sector de la hostelería constituye una oportunidad laboral muy interesante para los beneficiarios y está en pleno crecimiento en el Líbano. Este proyecto pone énfasis en la autofinanciación del centro de formación. La Fundación Al-Kafaàt y ACTEC han elaborado el concepto de Escuela-Empresa que combina los programas pedagógicos y la venta de productos fabricados en el centro de capacitación. Nuestra Escuela-Empresa, dirigida por un personal pedagógico y profesional, asegura a la vez una formación profesional y una producción significativa.
Además de los ingresos financieros imprescindibles, el ritmo de producción diario da a los beneficiarios la posibilidad de acostumbrarse a los sistemas de trabajo de las empresas del sector de la alimentación, lo que les da una ventaja adicional para encontrar un trabajo al final de su formación.
Desde un punto de vista más concreto, nuestro proyecto, Al-Kafaát cuenta con una infrastructura de 2.120m² y ha permitido obtener los resultados siguientes:
- 500 alumnos atienden los cursos de formación intensiva (900 horas al año) en los talleres. Dichos alumnos son repartidos en distintas carreras académicas que toman en cuenta su nivel escolar. En efecto, un gran número de jóvenes que no pueden hacer estudios secundarios, siguen una formación técnica adecuada;
- La integración cada año de 60-70 jóvenes minusválidos en las actividades de formación y de producción;
- Cada día, los alumnos y algunos operadores asalariados preparan 1.500 comidas. Asimismo, se aseguran la producción en cadena fría de los almuerzos y de las cenas para los beneficiarios de los demás centros de Al-Kafaàt (centros para personas discapacitadas, centros para personas desfavorecidas) así como para residencias estudiantiles;
- Venta en las comunidades de productos alimenticios (comidas refrigeradas al vacío, bocadillos y ensaladas).
Una gran parte de los costos de formación se financia gracias a los ingresos de las actividades productivas.
La formación hace un especial hincapié en la importancia de la comprensión y de la tolerancia. ACTEC y Al-Kafaàt preconizan una enseñaza técnica abierta a todas las comunidades libanesas: musulmanes, cristianos, y drusos. Los jóvenes de diferentes confesiones comparten las clases y trabajan juntos en los talleres. De esta manera, aprenden a conocerse mejor, apreciarse y respetarse.
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